Por Santiago Costa. Cristina se tomará un merecido descanso, acompañando desde afuera al gobierno, tal como Lula hiciera con Dilma, transformando Calafate en un nuevo Puerta de Hierro. Lo cierto es que Cristina se va invicta con el 54%, poniendo a un presidente de su mismo partido y con un esquema de influencia perfectamente diseñado.