La gobernadora María Eugenia Vidal dio por terminada sus vacaciones en Méjico y visitó esta mañana a Mauricio Macri en la Quinta de Olivos.
«Fueron Seis días de descanso con mis hijos después de un año muy difícil, con muchos cambios para ellos y para mí; con dificultades y habiendo pasado situaciones de mucha dificultad personal», señaló la gobernadora, que luego de Olivos recorrió un centro barrial de infancia en la localidad de Vicente López, junto al intendente local Jorge Macri.
Consultada por la situación de las localidades afectadas por las lluvias, como Pergamino, la mandataria bonaerense indicó que el Gobierno estuvo «desde el primer momento, como gobierno de la Provincia, presentes en el lugar: el vicegobernador y los ministros de las áreas que correspondían». «Se hizo todo lo que había que hacer en la emergencia. Como estuvimos siempre y como vamos a seguir estando», aseguró.
Además, señaló que la problemática derivada de las inundaciones «no se resuelve en un día o dos, sino trabajando todo el año. Cuando llegamos, había 39 colchones en un depósito para emergencias. Hoy hay más de 60 mil. Tenemos capacidad de respuesta en cada lugar que la Provincia necesite. Tenemos que trabajar en lo profundo. Lo más importante es invertir en las obras».



