El empresario Nicolás Caputo es el «hermano de la vida» del presidente Mauricio Macri y, desde hace un mes, el consul honorario de Singapur en Buenos Aires.
Singapur es uno de los países más ricos, con un PBI por habitante que roza los 60.000 dólares. Y tiene uno de los tres fondos soberanos de inversión más imporantes del mundo. Es como el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS, pero con escala global: según estimaciones del mercado, dispone de más de 330.000 millones de dólares para invertir en títulos de deuda pública, emprendimientos inmobiliarios y acciones de compañías de todo el planeta.
La designación de Caputo como consul en Buenos Aires se oficializó días atrás. El Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país comunicó la noticia el pasado jueves 6, en ocasión de la visita a Argentina del canciller singapurense, Vivian Balakrishnan.
Balakrishnan se reunió con su par argentina, Susana Malcorra, y estrechó la mano de Macri. Los cancilleres celebraron la «amistad cálida y de largo plazo entre Argentina y Singapur». También, la reapertura de la embajada de Argentina en ese país asiático. Además, «los ministros también destacaron la desingación del nuevo cónsul general honorario en Buenos Aires de Singapur, Nicolás Caputo», comunicó la Cancillería de ese Estado.



