Alberto y un gran PASO hacia el sueño presidencial

Por Hernán Alcántara @HDA1983

Ni los más optimistas militantes y dirigentes del Frente de Todos ni los más pesimistas defensores del macrismo, iban a imaginar que el lunes 12 de agosto se iba a configurar una diferencia total e implacable de más de 15 puntos en favor de la formula Fernández-Fernández.

Luego de la catastrófica derrota para el gobierno en las urnas, lo que todos sabemos: disparada del dólar (con denuncia de Redrado por una posible inacción del actual presidente) y la escalada del riesgo país que aún se mantiene.

Sin embargo, estamos en presencia de una cruda crisis económica, social y política que no se originó en estos últimos días, sino que la venimos padeciendo a lo largo de casi todo el mandato de Macri, con muchos más errores que aciertos.

La gente esta vez no se dejó manipular y a la hora de votar, tuvo muy en cuenta el bolsillo, la heladera, y todos los desastrosos indicadores económicos que deja a este gobierno expuesto y que son infalibles a la hora de un análisis detallado y con números fríos en la mesa.

Ahora, salvo una catástrofe electoral, Alberto Fernández tiene la inmejorable oportunidad de convertirse en el próximo presidente de todos los argentinos cuando se dispute la primera vuelta electoral, allá por el 27 de octubre.

En este caso puntual, es importante recordar lo que establecen al respecto los siguientes artículos de nuestra Constitución Nacional:

“Artículo 97. Cuando la fórmula que resultare más votada en la primera vuelta, hubiere obtenido más del cuarenta y cinco por ciento de los votos afirmativos válidamente emitidos, sus integrantes serán proclamados como presidente y vicepresidente de la Nación.

Artículo 98. Cuando la fórmula que resultare más votada en la primera vuelta hubiere obtenido el cuarenta por ciento por lo menos de los votos afirmativos válidamente emitidos y, además, existiere una diferencia mayor de diez puntos porcentuales respecto del total de los votos afirmativos válidamente emitidos sobre la fórmula que le sigue en número de votos, sus integrantes serán proclamados como presidente y vicepresidente de la Nación”.

¿Quién puede votar en contra de sus propios intereses, cuando el hambre, la pobreza, la exclusión y el desempleo hacen estragos en gran parte de la población?. Porque, siendo sinceros, esta administración casi no posee ningún “acierto” para mostrar a lo largo de sus 4 años de gestión.

Otra de las perlitas (entra tantas) que dejó esta elección PASO, fue el gran cambio y giro de discurso del 90% de los periodistas que, hasta el mismo domingo 11 de agosto, se manifestaban como acérrimos defensores de la actual coalición gobernante.

Esto no debería pasar por alto, porque gran parte de ellos, durante los últimos años, también fueron formadores de opinión y colaboraron en la tan mentada “grieta”, cargando de odio a muchos espectadores no inmiscuidos en la política actual.

Además, se han llenado la boca afirmando que durante el kirchnerismo se fogoneaba la censura, persecución y el autoritarismo. Pues, entonces, los invitaría a escuchar los recientes discursos de referentes del actual gobierno como Elisa Carrio, Patricia Bullrich, y hasta el mismísimo presidente de la Nación, echándole la culpa a los argentinos que no los han votado.

Algo nunca visto en democracia, de una gravedad institucional inusitada y que, ante tanta vorágine, ha pasado casi desapercibido en los grandes medios de comunicación.

Sabemos que las medidas económicas anunciadas en las últimas horas, son de corte netamente electoral y que, a mi entender (y el de muchos economistas), no mejorarán significativamente la vida de los argentinos. Configuran lo que llamamos “manotazo de ahogado”, última jugada de una gestión que está prácticamente terminada, porque la gente así lo dispuso con un arma letal en democracia: el voto.

Sin embargo, hay que dejar bien en claro que no está dicha la última palabra ni todavía se ha ganado nada. Simplemente se configuraron los candidatos de cara a octubre. Ahora bien, tampoco se puede dejar de soslayar el enorme acompañamiento que tuvieron Alberto y Cristina en las Primarias. Dato no menor y que todavía continúa sucumbiendo al poder político y mediático.

Quedan dos meses para la elección crucial. Mucho y poco a la vez para esta Argentina que es vibrante y que nos sorprende día a día. Como sea, nada esta ganado, por eso, habrá que seguir persuadiendo de que otro país es posible, una Argentina para todos, con inclusión y futuro. Porque, ¿sabes qué?, no hay que resignarse a esta realidad que nos golpea tan duramente. Estamos para mucho más.

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