Arde el Frente Renovador bonaerense: Posse criticó duramente a Sergio Massa

 

 

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En el día de ayer se conocieron polémicas declaraciones del intendente de San Isidro que dejan al desnudo las fisuras y los recelos que imperan en las últimas horas en el Frente Renovador bonaerense. Gustavo Posse, uno de los tantos precandidatos a gobernador que tiene el massismo en la provincia, elevó una dura crítica contra el líder de su espacio al afirmar que Massa “podría ir de vice de Macri”. Y que “Scioli y Macri están en una escala superior”.

Detrás de las palabras de Posse se oculta el desencanto que se respira en el FR bonaerense ante el reciente arribo de Francisco De Narváez y la inminente llegada de Martín Insaurralde. Repasemos. La mesa de precandidatos massistas que pretenden disputar el sillón de La Plata se incrementa día a día, derivando en una incertidumbre tal que hasta ahora ni el propio Massa pudo (supo) resolver ese dilema. En dicha mesa se sientan figuras como Felipe Solá, Darío Giustozzi, Gustavo Posse, Mónica López y Jesús Cariglino. Todas con peso propio y con campañas de marketing que uno ya puede ver paseando por las calles de la provincia. Si con cinco precandidatos la interna estaba caldeada, en las últimas horas el fuego se reavivó ya que el fin de semana pasado se conoció que también Francisco De Narváez se anotó en la pelea por la gobernación al oficializar su pase a las filas del FR.

El derrotero no terminará allí. En las próximas semanas se espera por la definición del marido de Jesica Cirio, que tanto desvela al jefe del espacio. Ambas figuras detentan un nivel de conocimiento en la sociedad y una masa de fondos económicos mucho mayor a la que pueden ofrecer los originarios cinco. Recordemos que éstos últimos acompañaron desde un primer momento a Sergio Massa cuando decidió romper con el kirchnerismo en el 2013 y enfrentarlo en las elecciones legislativas de ese mismo año, en cambio Francisco De Narváez y Martín Insaurralde fueron sus dos principales contrincantes. Muecas de la historia. Ambos son rechazados mayoritariamente y para dirigentes como Darío Giustozzi no son bienvenidos.

En definitiva, con sus declaraciones, Gustavo Posse viene a expresar el descontento que siente parte del massismo bonaerense que teme verse perjudicado ante el avance de figuras que no consideran como auténticas, sino más bien como oportunistas que atentan contra sus aspiraciones y ambiciones. En su caso particular, el sanisidrense suma el hartazgo ya por la situación de constante hostigamiento por parte de Marcela Durrieu, suegra de Massa y concejala opositora al possismo (tal es la situación, que esta semana Posse fue imputado por corrupción, habiendo sido denunciada por la mismísima Durrieu). El tiempo se agota y Massa tendrá que inclinarse por la definición que tanto viene esquivando. Será ahí donde podremos comprobar si el armado político del tigrense es tan sólido y plural como le gusta pregonar en cada una de sus irrupciones mediáticas.

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