Macri en contra de la Ley Nacional de Salud Mental

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La gestión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra realizando una serie de cambios en relación a la formación de los Residencias y Concurrencias de Salud que, como denuncian los convocados, suponen un claro avasallamiento a la salud pública tal como la entienden y defienden aquellos que trabajan día a día con el padecimiento de los pacientes.

El comienzo de este conflicto particular data de febrero, cuando a partir de la publicación de la resolución 214/2015, la Residencia de Salud Mental cambió su denominación y se separó en dos residencias distintas: Psicología y Psiquiatría. Esta normativa se presenta en franca contradicción con el espíritu de atención integral e interdisciplinaria declarada en la ley nacional de Salud Mental Nº 26.657, implicando la atomización de la formación en Salud Mental en las residencias de la CABA y transformando el trabajo de formación conjunta que implica el abordaje interdisciplinario en interconsulta de meras especialidades.

¿Cuál es una de las principales consecuencias de este cambio, tan intempestivo como irregular? Los miembros de la Asamblea denuncian que el programa hasta ahora vigente para la formación en Salud Mental está siendo eliminado, suponiéndose el armado de uno nuevo ya que no existe información pública o accesible sobre quienes se encontrarían diseñándolo, cuáles son sus contenidos y los fundamentos sobre los que se basaría, y el grado de ajuste a un enfoque de derechos, inclusión social e interdisciplina, que deberían atravesar la formación y la atención en Salud Mental, tal como lo explicitan la Ley Nacional de Salud Mental y la Ley 448/00 de la CABA.

Como puede observar el lector atento no se trata de una iniciativa aislada del gobierno de la ciudad, sino una impronta de la gestión del Pro en cuanto a salud mental se refiere. ¿Qué se puede esperar de una gestión que ha atacado sistemáticamente al ámbito de la salud mental? La represión en el Hospital Borda, el impedimento al ingreso del Órgano de Revisión de los hospitales monovalentes de la Ciudad, el despido de los operadores socio-comunitarios en el Hogar Nueva Pompeya son sólo algunos ejemplos de esta perspectiva de Salud Mental que sostiene la gestión municipal, que en varias oportunidades expresó la Directora Dra. Grosso, es biologicista, ahistórica, asocial y medicalizante, y sus métodos autoritarios y punitivos.

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